jueves, 21 de julio de 2011

como llegar a pretender ser invisible en un espacio repleto de gente, como ser olvidado por uno mismo, como escuchar las excusas de un niño, como escuchar justificar a un adulto, como esconderse donde nadie te encontrará, y entonces así te encontraré llorando desconsolada, renegada al silencio, escondida de ti misma como un gran tesoro que no existe, tu.
A esta hora, me pregunto que fue de mi?, tan olvidado como un juguete viejo?, como una revista en una oficina?; pudo haber sido distinto, siempre decimos eso, pero será realmente tan cierto como dicen?; últimamente he necesitado un poco de apoyo pero no he tenido de donde sacarlo, trato de acercarme al resto puedo hasta sentir que la aceptación es real, puedo sentirlo por desgracia (quizás) soy humano, a quién debo culpar?, a los libros de filosofía?, a mi?, a las cosas que están en mi cabeza?; a ratos me desconozco soy incapaz de ser constante, soy un ser con tantas falencias (quizás como ustedes), siempre presto mi atención a cosas insignificantes y sin importancia, a ratos necesito un desahogo como ahora, se que nadie lo leerá y si llegara a ser leído, ojala comprendan, el pseudo filósofo que me creía por fin fue arrancado de la esencia, y ahora queda la persona, yo, algo insignificante, lleno de dudas, sin respuestas, lejos de la verdad.